El equilibrio no es el premio que llega cuando creces
🎧 Si eres más de escuchar, aquí tienes el episodio completo de mi entrevista a Lorena Gutiérrez, fisioterapeuta, mentora de emprendedoras del sector salud y autora de “Emprender a contracorriente”.
Hay una palabra que llevamos años usando en el mundo del emprendimiento y que últimamente me genera bastante ruido: equilibrio. Porque se vende como el premio que llega cuando creces lo suficiente, cuando tienes más clientes, más ingresos, más equipo. Y cada vez conozco más emprendedoras que hacen justo lo contrario: paran, cuestionan, dejan de creerse todo lo que escuchan. No porque hayan tirado la toalla, sino porque han decidido que el éxito que les vendieron no es necesariamente el que quieren.
Lorena viene a presentarnos su libro sobre qué cambios hacer en tu negocio para recuperar tu vida. Y ojo a la palabra recuperar: no es lo mismo que “volver a ella”.
De ser despedida embarazada a fundar dos escuelas de formación
Lorena empezó a finales de 2012, embarazada de 12 semanas de su primer hijo, cuando fue despedida de su trabajo por cuenta ajena. Como fisioterapeuta, vivió en primera persona el embarazo y el postparto, y desde ahí reconectó con su pasión profesional: escribió un libro sobre porteo y salud materno-infantil, empezó a formar a otros profesionales, y poco a poco la parte asistencial le fue dando el relevo a la formación y la mentoría.
Es una historia que a mí también me resuena:
“Yo también emprendí cuando tenía un bebé de 8 semanas cuando me dijeron que ya no contaban conmigo. En ese momento lo vi todo tan negro que la única solución que vi fue emprender.”
Lorena añade algo importante sobre esa “elección”:
“No deja de ser injusto que por el hecho de ser mujer y estar embarazada seamos vulnerables en ese sentido.”
Los seis meses sin Instagram (antes de que estuviera de moda)
Uno de los momentos más honestos de la charla: Lorena estuvo seis meses fuera de Instagram para poder escribir su libro, mucho antes de que el “detox digital” se pusiera de moda. Se desinstaló la app, publicó un carrusel avisando de su marcha (“me hago una autoencerrona”), y ese silencio fue oro puro.
“No solo por el tiempo material, sino por el ruido mental. Al hacer scroll, el síndrome de la impostora se va alimentando.”
Descubrió algo revelador al reinstalarla: se sorprendía a sí misma buscando inconscientemente el icono en la pantalla donde solía estar.
“No hace falta que nos definamos como que tenemos una adicción, pero sí que somos más vulnerables, y eso nos hace desconfiar de nuestra capacidad o compararnos.”
Comunicar con coherencia, no con la fórmula que le funcionó a otra persona
Lorena estructura su libro en tres bloques: introspección (mentalidad, diálogo interno), modelo de negocio y propuesta de valor, y gestión (una pirámide que simboliza las distintas “chaquetas” que te pones cuando eres el cuello de botella de tu propio negocio: atención al cliente, comunicación, producción).
“Las redes sociales nos parecen un saco sin fondo de generar contenido. Pero divulgar sobre algo que tú no ofreces tiene un coste de tiempo o dinero. Tiene que ser coherente con el retorno que va a haber.”
Y sobre elegir canal:
“Necesitas transmitir confianza. Hay maneras de trabajarlo distintas a las redes sociales. Las decisiones hay que tomarlas mirando hacia adentro, hacia nuestro modelo de negocio, no mirando hacia fuera, hacia lo que le ha funcionado a otra empresa.”
Por qué el libro se llama “Emprender A Contracorriente”
La “A” está entre paréntesis a propósito. “Contracorriente” significa nadar contra la marea a pesar de las circunstancias; “a contracorriente” es ir en contra de lo establecido, cuestionar lo que siempre se ha dado por hecho.
El nombre nació en un momento muy concreto: en septiembre de 2023, con todo planificado para retomar proyectos, el hijo mayor de Lorena ingresó en la UCI tras una operación grave de apendicitis.
“Sentí que había que seguir nadando. La corriente viene en contra, me arrastra, pero no tengo otra opción, no puedo dejar de nadar.”
El libro no cuenta solo su historia: cuenta la de tantas mujeres que sostienen un negocio aunque las condiciones no sean ideales.
“Necesito criterio humano”
Sobre inteligencia artificial, Lorena compartió algo que le dijo una clienta tras consultar con Gemini: “necesito criterio humano”. Esa frase resume su postura.
“Decidir una estrategia es relativamente fácil. Lo difícil es sostenerlo en el día a día, cuando nuestra confianza flaquea. Como mentoras, no estamos solo para hacer algo perfecto sobre el papel.”
Coincidimos en que el riesgo de la IA no es tanto la homogeneidad de los contenidos, sino perder la capacidad de pensar y cuestionarnos por nuestra cuenta.
Conciliar no es solo tener hijos
Lorena aclara algo que se malinterpreta a menudo:
“Conciliar no es solo si tienes hijos o no. Es poner en equilibrio tu vida personal y profesional.”
Y comparte una lección de sus primeros años, emprendiendo durante las siestas de sus hijos: le costaba tanto la transición de “modo cuidado” a “modo trabajo” en ratos sueltos como, después, aprender a soltar el ordenador los fines de semana cuando ya tenía más tiempo disponible.
“Al principio me sentía fatal por no trabajar los fines de semana. Ahora es muy raro que encienda el ordenador un sábado.”
Lo que me llevo de esta conversación
No se trata de tener las respuestas de otras personas, sino de encontrar las tuyas propias. Como dice Lorena sobre su papel como mentora: no da fórmulas mágicas, hace las preguntas que ayudan a cada quien a encontrar su propia respuesta.
Dónde encontrar a Lorena Gutiérrez:
- Web: fisiobym.com
- LinkedIn: Lorena Gutiérrez Fernández
- Podcast: Emprender a Contracorriente
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María