Hay días en los que lo único que quiero consumir en internet son vídeos de animales. Perros y gatos, especialmente. Los graciosos, los adorables, los que te suben el ánimo en medio segundo. En casa somos de gato (Sisu es el rey, como debe ser), pero estos días tengo visita perruna: Kila, la perra de mi hermana. Y justo mientras grababa la entrevista que te traigo hoy, estaba cuidando de ella.
¿Y por qué te cuento esto? Porque la invitada de este episodio es una mujer de perros, literalmente.
Hoy te presento la historia de Zuri Segurola, creadora de GarbiDogi y nutricionista canina. Una mujer que después de 17 años en una oficina decidió cambiar de camino y dedicarse a lo que de verdad le mueve: la nutrición y el bienestar de los perros. Y lo que me gusta de su historia no es solo el “cambio de vida” (que también), sino cómo lo hizo: sin saltar sin red, sin romantizar el drama, construyendo un plan A… y un plan B.
Si tienes perro, convives con uno, te gustan los animales o simplemente te interesa escuchar historias de mujeres que se atrevieron a hacer las cosas a su manera, quédate. Porque esta entrevista tiene de todo: reinvención, emprendimiento real, alimentación canina sin postureo, y una reflexión que a mí me encanta: no hay una sola manera de llegar del punto A al punto B.
Puedes escuchar el episodio aquí:
Quién es Zuri Segurola y qué hace hoy en GarbiDogi
De 17 años en oficina a nutricionista canina: reinvención profesional
Zuri estudió Administración y Dirección de Empresas un poco por inercia (como nos ha pasado a tantas), entró en un trabajo “normal” de oficina y, sin darse cuenta, pasaron 17 años. Buenas condiciones, buen ambiente, comodidad… pero aburrimiento. Mucho. De ese aburrimiento que no se arregla con un café ni con un cambio de departamento, porque en el fondo lo que te está pidiendo el cuerpo es otra vida.
Con la pandemia llegó el teletrabajo. Y Zuri lo vivió como una revelación práctica: trabajar desde casa le encajaba, rendía más, estaba más a gusto, tenía a su perro al lado, se quitaba el ruido de empresa grande (cotilleos, dinámicas que drenan, conversaciones que no aportan). Y cuando tocó volver a la oficina, lo describe con una frase que se entiende sola: volver “de cuerpo presente”.
Ahí es cuando decidió que tenía que hacer algo.
Hoy, Zuri se dedica a mejorar la alimentación de perros y acompaña a familias que quieren salir del “pienso por defecto” y empezar a introducir una alimentación más natural, con criterio y sin caos. En concreto, hace:
- Asesorías personalizadas, sobre todo para personas que quieren pasar del pienso a una alimentación natural.
- Planes de transición (no cambios bruscos), normalmente durante 2 meses, con acompañamiento y herramientas para que luego puedan sostenerlo en el tiempo.
- Charlas de divulgación para enseñar a leer etiquetas de piensos y entender qué hay detrás.
- Talleres de bienestar junto a una educadora canina, porque al final el bienestar de un perro no es solo “qué come”, sino el conjunto.
Y sí: también hablamos de perros que no pueden comer de todo, de uvas, de aguacate, de mitos, de qué hacer si quieres empezar… y de por qué la alimentación se nota (mucho) más de lo que creemos.
Emprender con plan A y plan B: una forma realista de crear un negocio
Emprender con red de seguridad vs emprender sin red: pros y contras
Hay un tipo de historia de emprendimiento que se vende como la única historia válida. La de “lo dejé todo”, “me tiré sin red”, “solo tenía X euros en la cuenta y aún así invertí en un curso de miles”, “si ella pudo, yo también puedo”.
Y ojo: no estoy diciendo que esas historias sean mentira. Pero sí creo que a veces se cuentan sin contexto, sin matices, y con un punto de épica que puede hacernos sentir que si no lo hacemos así, somos menos valientes. O menos emprendedoras. O menos “de verdad”.
Zuri hizo lo contrario: se hizo un plan.
Su plan A era dedicarse a los perros. Formarse en nutrición canina. Profesionalizar lo que ya venía investigando por su cuenta.
Y su plan B fue brillante, práctico y muy “yo quiero esto, pero también quiero pagar mis facturas”: se formó como técnico de emergencias sanitarias (porque su pareja se dedicaba a ello y conocía el sector), un trabajo por turnos que le permitía tener tiempo entre medias. Y por si fuera poco, se sacó el carnet de camión para poder conducir ambulancias.
Ese detalle (lo del carnet de camión) me parece un símbolo precioso: hay gente que se tira a la piscina sin mirar, y hay gente que antes aprende a nadar, mira la profundidad, y se compra unas aletas por si acaso. Las dos cosas son valentía. Solo que se parecen poco entre sí.
Zuri lo dice muy claro: emprender sin red le generaría intranquilidad y le empujaría a buscar resultados desde la desesperación. Y ella quería construir su proyecto poco a poco y a su manera. Con calma. Con coherencia. Con una seguridad mínima que no le obligara a traicionarse.
Y aquí viene lo importante: esto también es emprender. Y me encanta que lo diga en voz alta, porque hace falta.
Cómo saber si tú eres más de “sin red” o “con red” (y por qué ninguna opción es superior)
Cómo elegir tu camino según tu personalidad y circunstancias
Te comparto la reflexión que me dejó la entrevista, por si estás en ese punto de “quiero moverme pero no sé cómo”.
Emprender sin red
Suele tener una ventaja muy evidente: tiempo y foco. Cuando no tienes que sostener otro trabajo, tu energía está casi toda en tu proyecto. Puedes probar más, moverte rápido, ajustar, iterar.
Pero también tiene un coste emocional importante: presión, urgencia, necesidad de resultados. Y a veces esa necesidad te empuja a hacer cosas por supervivencia que luego no se parecen en nada a la vida o al negocio que querías construir.
Emprender con red
Cuando tienes un trabajo que sostiene o un plan B, normalmente hay menos prisa. Puedes decidir desde un lugar más tranquilo, invertir con más cabeza, moverte sin tanto pánico a “no llegar”.
La desventaja obvia: cansancio y menos tiempo. Vas con dos vidas. Requiere organización y también aceptar que el proceso puede ser más largo.
¿Conclusión? Que no hay una fórmula universal. Hay tu personalidad, tus circunstancias, tu contexto, tu salud mental, tus responsabilidades. Y tu forma de hacer las cosas.
Y a mí eso me parece lo más interesante del emprendimiento: que te obliga a escucharte de verdad, a dejar de copiar estrategias que no encajan contigo, y a construir un camino que sea sostenible para ti.
Nutrición canina y bienestar: por qué importa lo que come tu perro
Alimentación natural para perros: beneficios y dudas habituales
En la entrevista hay una idea que me parece clave: lo cómodo no siempre es lo mejor. El pienso es cómodo. Eso es innegable. Abrir bolsa, servir, listo.
Pero Zuri pone sobre la mesa algo que muchas familias sienten y no saben nombrar: empiezas a leer etiquetas, te entra la duda, preguntas a gente, buscas en internet… y te encuentras un festival de ruido, información contradictoria y, a veces, incluso culpabilización.
Ella lo ve cada día en consulta: personas que quieren mejorar la alimentación de su perro, pero no saben por dónde empezar.
Y aquí conecta con algo que a mí me encanta: cuando mejoras algo básico, el resto empieza a tener más sentido. Igual que en personas.
Zuri habla de microbiota, de cómo el intestino es “segundo cerebro” en humanos (algo de lo que cada vez se habla más), y de que en perros funciona de forma similar, aunque haya menos estudios porque investigar cuesta dinero. Pero la idea es clara: una alimentación más variada y de calidad puede tener impacto en bienestar, sistema inmune, energía, piel, digestión, estado general.
Cómo hacer la transición del pienso a una alimentación natural sin riesgos
Transición del pienso a comida natural: por qué debe ser gradual
Esto es importante, porque aquí veo muchos errores típicos (y lo hablamos en el episodio).
Zuri insiste en algo muy sensato: no se cambia de un día para otro.
Si haces un cambio radical, el cuerpo del perro (su estómago y su intestino) puede no estar preparado. Y además, si metes de golpe muchos alimentos, si algo le sienta mal no sabrás qué ha sido. Por eso ella recomienda transiciones lentas, con pasos claros y observación.
Me gusta mucho el paralelismo que aparece en la conversación: si tú estás acostumbrada a ultraprocesados y azúcar y lo cortas de cero, tu cuerpo lo nota. Si tomas cuatro cafés al día y de repente cero, tu cuerpo protesta. Con los perros pasa lo mismo: el organismo necesita adaptarse.
Y aquí viene una idea preciosa: cuando la gente hace el cambio con calma y con criterio, muchas veces no lo vive como un “trabajo extra” sino como algo que se disfruta, porque estás cuidando a un ser que quieres y lo ves mejor.
¿Los perros pueden comer de todo? Alimentos prohibidos y mitos comunes
Uvas en perros: cuándo son peligrosas y qué hacer si comen alguna
En la entrevista sale una pregunta básica pero muy real (la típica que te haces cuando convives con perro o cuando se te cae comida al suelo y el perro va más rápido que tú): ¿pueden comer de todo?
Respuesta corta: no. Respuesta larga: depende del alimento, la cantidad y del propio perro.
En el episodio hablamos de ejemplos concretos que a mí me parecen súper útiles:
- Uvas: en grandes cantidades pueden ser tóxicas. Una uva suelta, en principio, no debería ser un drama (pero ojo, aquí siempre conviene consultar con profesional si hay duda y observar al perro).
- Aguacate: hay mucho mito. Lo que puede ser problemático es el hueso (por toxicidad y por riesgo físico). La pulpa, en general, no es el monstruo que a veces nos cuentan.
- Pollo: aquí entra el “depende del perro”. Hay perros a los que les sienta mal y otros que lo toleran perfecto.
- Cebolla y ajo: cuidado especialmente con cantidades grandes.
Este tipo de conversación me encanta porque baja el tema al suelo: no es teoría, es vida real. Y encima sin alarmismo.
Vínculo con los animales y familias multiespecie
Perros como parte de la familia: vínculo, rutinas y cuidados
Hay un momento de la charla en el que hablamos de si los perros son “como hijos”, de las etiquetas (Zuri odia “perrijos”, lo dice tal cual), y de algo que a mí me parece más acertado: familias multiespecie.
Me gusta ese concepto porque no fuerza comparaciones raras. Reconoce que convivimos con animales, que forman parte de nuestra vida, que hay vínculo, que hay responsabilidad y que, sí, dependemos mutuamente.
Zuri suelta una frase que mucha gente piensa pero no dice: quiere a su perro más que a muchas personas. Y no lo dice desde la provocación, lo dice desde la rutina. Porque cuando convives con un perro, tu vida gira bastante en torno a sus necesidades. Paseos, horarios, cuidados, decisiones.
Y yo, que soy madre gatuna (y orgullosa), también veo esto: los animales están ahí. Sin juzgar. Sin reprochar. Y a veces incluso te devuelven un espejo emocional. Yo lo vivo con mi gato: cuando me acelero, cuando me pongo irascible, me da toques como diciendo “baja el volumen”. Y me hace gracia porque es verdad.
El caso de Lagun: problemas de piel, dieta y aprendizaje real
Problemas de piel en perros y alimentación: qué observó Zuri
Detrás de muchos proyectos hay una historia personal. En el caso de Zuri, el origen se llama Lagun.
Lo adoptó con año y medio y venía con muchos problemas: piel, comportamiento, visitas a veterinarios, dinero, frustración, sensación de “no avanzo”. Y el punto común de muchas soluciones era el mismo: medicación crónica.
Zuri no quería resignarse a eso con un perro tan joven. Y ahí empezó a investigar, probar, aprender, equivocarse, seguir. Cuenta algo que me parece importante: también se sintió culpabilizada por parte de algunos profesionales o personas, como si el problema fuera “lo que tú le estás dando”. Pero siguió hasta encontrar una clave que le permitió estabilizar la piel gran parte del tiempo.
A día de hoy, Lagun tiene casi 14 años y ha pasado por un episodio grave que le ha generado insuficiencia renal. Y, otra vez, aprendizaje. Porque en patologías renales la dieta tiene que ser muy precisa. Dice algo que me parece brutal: quizá si le hubiera llegado un caso así en consulta, le habría dicho que no se atrevía por lo complejo… pero como es su perro, se ha puesto las pilas y ha aprendido a gestionarlo, combinando veterinaria convencional con un enfoque integrativo.
Esta parte es muy potente porque aterriza el “emprender desde el propósito” en lo real. No es branding, no es storytelling, no es postureo. Es una historia de cuidado sostenido.
Comunicación y visibilidad sin agotarte: la apuesta por la newsletter
Newsletter diaria: contenido lento, comunicación íntima y confianza
Hay un momento que me hizo sonreír porque es exactamente por lo que este podcast se llama como se llama.
Zuri dice que lo mejor de emprender es poder hacer las cosas como quiere, decidir, crear talleres, avanzar, construir. Y lo peor: tomar decisiones sin saber si estás acertando, sin poder consultarlo con “una estructura” que te sostenga. Esa sensación de irte metiendo en la selva, un poco a la deriva.
Yo aquí siempre digo lo mismo: te acostumbras, pero no lo superas del todo. La incertidumbre sigue. Lo que pasa es que aprendes a moverte dentro de ella, y a confiar más en ti.
Y también aparece una idea que me encanta: emprender te obliga a escuchar tu intuición, a dejar de hacer cosas “porque se supone que funcionan”, y a decidir qué es coherente contigo. Por ejemplo: no todo el mundo tiene que bailar en reels. Ni hacer el vídeo de apuntar con el dedo y que salgan palabras. Si te hace sentir ridícula, quizá no es por ahí. Y ya está.
La última parte de la entrevista se centra en comunicación, porque me parece súper útil escuchar casos reales, sin humo, sin “tienes que hacer esto sí o sí”.
Zuri está enfocada en su newsletter diaria. Dice que antes la tenía sin estrategia, pero que desde junio la ha convertido en su prioridad. Le gusta escribir, no le cuesta, y siente que es una forma de comunicación más íntima y directa. La gente le dice “parece que te conozco”, y eso tiene sentido: el email se lee en un espacio más personal, sin el ruido de redes donde pasas al siguiente vídeo en 0,2 segundos.
Además, está captando suscriptores con varias vías:
- apariciones en podcasts,
- publicidad en Meta,
- menciones/colaboraciones con otras newsletters que comparten público.
Y aquí conectamos con una reflexión que llevo tiempo sintiendo: las redes se están quedando cortas para cierto tipo de comunicación. A mí me pasa. Me gusta la parte social, conocer gente, sentirte menos sola emprendiendo… pero a nivel de profundidad, de pensar, de escribir, de reflexionar, se queda pequeño.
Por eso el podcast, por eso el blog, por eso el email. Y por eso este tipo de historias encajan tanto con el tono del proyecto: comunicar mejor para vender más, sí, pero también para vivir con más sentido.
Qué puedes llevarte de esta historia si estás pensando en cambiar de camino
Si estás en ese punto de “no puedo más con mi trabajo”, o de “me da miedo cambiar”, o de “quiero emprender pero no sé cómo”, esta entrevista te deja varias ideas muy prácticas:
- No tienes que haberlo sabido todo con 18 años. La vida no se decide ahí.
- Puedes reinventarte sin romperlo todo. Puedes hacerlo con calma.
- Tener un plan B no te hace menos valiente. Te puede hacer más sostenible.
- En negocios (y en vida) hay mil maneras de hacer las cosas. Tu trabajo es encontrar la tuya.
- La alimentación importa, también en perros. Y mejorarla no va de hacerlo perfecto, va de hacerlo con criterio.
- La comunicación puede ser lenta, profunda y tranquila. No todo tiene que ser inmediato ni en vídeo.
Dónde escuchar el episodio y dónde encontrar a Zuri
Si quieres escuchar la entrevista completa, es el episodio 192 de ¿Qué porras estoy haciendo?.
Puedes buscarlo en tu plataforma habitual (Spotify, YouTube, Apple Podcasts) y escuchar la charla entera.
Y si quieres conocer a Zuri y su trabajo:
- Web: https://www.garbidogi.es/mejoraladietadetuperro
- Newsletter: https://www.garbidogi.es/cualeslamejordietadetuperro
Algunas preguntas
¿Se puede emprender con un plan A y un plan B?
Sí. Y, de hecho, para muchas personas es la forma más sostenible de emprender. Tener un plan B (otro trabajo, un servicio puente, una fuente de ingresos temporal) puede darte calma, margen para decidir mejor y menos presión por resultados inmediatos.
¿Cuánto tarda un perro en adaptarse a un cambio de alimentación?
Depende del perro, pero la idea clave es que no sea un cambio radical. Las transiciones lentas ayudan a que el sistema digestivo se adapte y a identificar posibles intolerancias o alimentos que sientan mal.
¿Los perros pueden comer uvas o aguacate?
En la charla se comenta que las uvas pueden ser problemáticas en grandes cantidades y que con el aguacate hay mucho mito: lo más delicado es el hueso. En cualquier caso, si tienes dudas, lo mejor es consultar con un profesional y observar al perro.
¿Cómo mejorar la alimentación del perro si no tengo tiempo?
La clave no es hacerlo perfecto, sino empezar por informarte, leer etiquetas, entender qué estás dando y plantearte cambios progresivos. Muchas personas lo hacen paso a paso y, cuando encuentran un sistema, deja de ser “más trabajo” y se vuelve rutina.
¿Qué estrategias de visibilidad funcionan sin estar todo el día en redes?
Una newsletter (semanal o diaria), colaboraciones, apariciones en podcasts, SEO, Pinterest (sí, lo digo 😄), y sistemas de contenido más largos y profundos suelen funcionar muy bien para negocios que no quieren depender del ritmo frenético de redes.
Cierre
Esta charla me recordó algo que a veces se nos olvida cuando consumimos historias “inspiracionales”: el camino no tiene por qué ser épico para ser valiente. A veces la valentía se parece a sacarte un carnet de camión para conducir ambulancias mientras construyes tu plan A. A veces la valentía es ir despacio, hacerlo a tu manera, y no pedirle permiso a nadie.
Y si además, por el camino, ayudas a que otros perros vivan mejor… pues mira, yo qué sé. Me parece un planazo.
Si has llegado hasta aquí, probablemente estés en ese punto en el que te haces preguntas. Sobre tu trabajo, sobre cómo emprendes, sobre si lo estás haciendo “bien”, o sobre si existe otra forma —más tranquila, más coherente contigo— de construir tu negocio y tu vida.
En El email de los miércoles sigo tirando de ese hilo. Es un espacio para pensar en voz alta sobre comunicación, emprendimiento, visibilidad y decisiones reales, de esas que no siempre tienen respuestas rápidas. Un email a la semana, sin ruido, sin urgencias, para leer con calma y quedarte con lo que te resuene.
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¡Nos seguimos leyendo!
María


